EN EL AULA DE AL LADO

Pocas situaciones son tan distractoras para mis alumnos como el escuchar, en el aula de al lado, la prueba sonora que les demuestra que sus compañeros y compañeras de otro curso están viendo una película y que sin embargo a ellos les toca no verla. Situación que se convierte en ciertamente incómoda cuando el sonido que acompaña a dicha película traspasa casi en su totalidad las paredes de nuestro aula.

Y digo bien “casi en su totalidad” porque, por mucho que lo intentemos, no conseguimos identificar ni la película ni, por supuesto, casi nada del diálogo. Sin embargo es cierto que al menos podemos suponer qué tipo de película es, al menos qué tipo de escena, qué estado de ánimo muestran la intensidad y rapidez de las palabras emitidas y un sin fin más de elementos interesantes.

Así que, aprovechando circunstancias como las antes descritas, no hace muchos días les planteé a mis alumnos y alumnas la siguiente propuesta: “Quiero que imaginéis la escena que ahora mismo están viendo vuestros compañeros y compañeras de la clase de al lado. Me gustaría que describierais los lugares en que se desarrolla la escena, los personajes que aparecen en ella, incluso que ensayéis el diálogo que no podemos escuchar con claridad. ¿Y os atreveríais a explicar el resto de la película a la que pertenece esta escena que ahora estáis escuchando? Qué os parece si le ponéis un título? Y, ya que estamos en ello ¿Qué tal si escribís el texto del trailer con el que esta película se puede publicitar?.”

Fue el camino perfecto para imaginar tantas películas como alumnos, escribir los datos en la libreta y expresar algunos de ellos de manera oral. Un buen momento en el que disfrutar de las posibilidades de la imaginación. Una imaginación que aparece donde algunos de mis alumnos y alumnas no esperaban que estuviera, en su propia mente.

Por cierto que os recomiendo que antes de proponer el trabajo os acerquéis al aula de al lado para informaros de qué película se trata y en qué minuto se encuentra. De este modo podréis comparar la realidad con las propuestas de la clase y construir otros puentes.

Tomad esta idea, como todas, como punto de partida. Improvisad, aprovechad el momento y las circunstancias. Un instante cualquiera es en sí mismo todo un cúmulo de fragmentos que podemos utilizar para construir y reconstruir nuevos caminos que desborden imaginación.

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