¿Para qué este Blog?

Para iros contando poco a poco las estrategias que animación a la escritura y a la expresión oral que he ido desarrollando y desarrollo con mi reducido grupo de alumnos de 2º de PCPI a lo largo de este curso. No son más que aplicaciones prácticas de ideas que pretenden ayudar al alumnado a ser más creativo, imaginativo, incluso innovador en su modo de enfrentarse a la realidad, de reflejarla, de construirla, de explicarla, de relatarla, de comprenderla, de captarla, de generarla desde un nuevo punto de partida o desde la nada misma.

Este taller pretende ser el comienzo de una aventura que debe ser construida por los alumnos y alumnas. Dejarán de ser lo que son para convertirse no solo en poetas, novelistas y dramaturgos, sino también en investigadores privados, cuentacuentos, publicistas, periodistas, enamorados, sabios, descubridores, científicos, viajeros, magos, inventores o historiadores de la mano de recursos innumerables producto casi siempre de la imaginación generadora.

Os invito a que me acompañéis por este feliz recorrido sin pretensiones. A mis espaldas no más que mi experiencia docente, como director teatral, como escritor y recitador. Nada importante cuando de lo que se trata es de mirar de otro modo con otros ojos, con otras espectativas, con otras ilusiones, con renovadas esperanzas de que alguna de estas semillas plantadas terminen germinando. A lo mejor alguna que otra abeja podrá ayudarme a a polinizar otras flores con el modesto polen de creación y expresión oral y escrita que a pequeños sorbos de luz creativa animo a tomar un par de veces por semana a mis sufridos alumnos.

No os puedo ofrecer las propuestas ni tan siquiera con cierta estructura lógica. Cada día los alumnos y alumnas con los que trabajo tienen un modo distinto de expresar, de sentir, unos límites, unas energías, incluso unos deseos. No sería prudente prescindir de esa realidad desde el deseo o el estímulo. Así que mi camino es un continuo adaptarme a aquellos que tengo casi siempre en frente. Entiendo que debo estar abierto al dialogo emocional. Como en el teatro, aquellos que habitamos el escenario de aula y construimos a cada instante una nueva obra dramática debemos mantenernos en estado de escucha activa, alerta a las preguntas que se nos envían para poder adecuar las respuestas. Si no lo hacemos así nos habremos equivocado y la obra será un completo fracaso. Un diálogo entre dos personas que solo están dispuestas a proponer monólogos cerrados.

Te invito gustosamente a visitarnos, y si en esa visita encuentras alguna idea o estrategia de tu interés, este pequeño proyecto habrá cumplido con creces uno de sus objetivos.

UN KILO DE PIMIENTOS

pimientos

Las más de las veces es razonable estar atento en clase a cualquier propuesta que directa o indirectamente pueda motivar a los alumnos hacia la adquisición del hábito creador y su presentación escrita.

Este curso tenemos en clase a un chico cuyo padre se dedica a la agricultura, fundamentalmente plantando pimientos para después venderlos a una cooperativa. Por supuesto le pedí que me vendiera un kilo. Fue entonces cuando vino a mi imaginación una pregunta: ¿para qué puede servir un kilo de pimientos además de para cocinarlos?

Pensado y hecho. Les lancé a mis alumnos la pregunta y he aquí algunas de sus respuestas:

“Localizaría a una pimiento femenina, la vestiría con un vestido rojo y me la llevaría en el coche al mejor restaurante de la ciudad. Pediríamos todo tipo de comida menos algo que llevase pimientos si no seria un poco raro comerse a si mismo.

Después la llevaria en el coche al campo y veríamos el atardecer en el césped verde mientras tomamos te verde y pastelitos de vainilla.

De vuelta a casa la pimiento vería un huerto lleno de pimientos y  bruscamente abriría la ventana, saltando y abandonándome por los otros pimientos”

“Yo  cogería todos los pimientos, los pondría con la punta hacia arriba en el suelo en forma de triangulo y jugaría a los bolos con ellos.

Además sustituiría en todo el colegio los cuadros de las aulas por fotos de los pimientos y de sus familiares que murieron en la freidora”

“- les pondría una cuerda en el rabillo y les pondría lunares para que fuesen adornos del árbol de navidad.

– jugaría al yo nunca pero en vez de con chupitos, dándole bocados al pimiento.

– lo batiría, le echaría alcohol y haría una fragancia llamada “Eau de pepeer”

“Partiría los pimientos por la mitad y los pintaría negros y blancos para hacer un paso de peatones; pintaróa los pimientos de colorines y serian pimientos de Pascua; cortaría los rabos y me haría un collar de pinchos; los cortaría por la mitad, los metería en la bañera llena de agua y haría una carrera de pimiengüismo”

“Pintarlos de colores, escribir en cada pimiento un mensaje, enganchar en el rabillo del pimiento una cuerda, pasarse por un bloque de pisos y engancharlos en cada puerta de cada piso.
Coger un macetero, pegar el pimiento en el macetero de adorno y en cada pimiento escribir que planta hay en el macetero”
“Los vestiría con ropas de época y haría un largometraje de tres partes sobre Arturo y los Caballeros dela Mesa Redonda para todos los públicos. Más tarde haría una serie  de trescientos capítulos por temporada sobre la trilogía, pero esta vez solo para público adulto. Y al terminar donaría los pimientos a un Museo del Cine”
“Les pondría cables y los atravesaría con dos varillas metálicas, les compraría y pondría ropa de marca muy cara, les pondría unos ojos, boca, nariz, orejas y los demás miembros. Los subiría a un tejado en una tormenta para darles vida y después los aplastaría con un martillo.”
En fin… todo por unos pimientos.

¿… es el espejo del alma?

A mitad de camino entre la intuición, el juego, la ciencia, la circunstancia y quién sabe cuántas cosas más, algunos tenemos la sospecha de que el rostro es el espejo del alma y, tanto en cuanto está marcado por la vida y definido por la personalidad, es posible acercarse al verdadero ser esencial de los humanos observando los rasgos de ese rostro delator. Para avanzar un poco más hacia la confirmación de esa sospecha y porque estamos en un taller de expresión escrita y oral hace muy pocos días hicimos en la clase la siguiente actividad:

Les mostré la siguiente imagen

(1)

 

A continuación les pedí que intentaran hacer un pefil psicológico, biográfico, histórico, social, humano… del tipo que aparece en ella, intentando responder a preguntas como:

.- ¿Cómo es su carácter? (simpático, alegre, triste, solidario, trabajador, orgulloso, prepotente, engreído….)

.- ¿Cómo es su vida en el momento que aparece en la imagen? (trabajo (si lo tiene y cuál es), familia (si está casado y tiene o no hijos), relaciones sociales (como se relaciona con amigos y desconocidos)…)

.- ¿Cómo fue su infancia?

.- ¿Y cuál es su perspectiva de futuro?

.- ¿Te animas a ponerle un nombre? ¿Un lugar de nacimiento? ¿Qué refleja el momento que aparece un la imagen? ¿En que idioma se comunica?

.- ¿Crees que podrías llegar a ser amigo/a de esa persona? ¿Podrías trabajar junto a él? ¿Te produce confianza o desconfianza?

 

Tras las reflexiones escritas y la puesta en común de las opiniones que cada alumna y alumno tenían, preguntaron insistentemente si yo conocía alguna información sobre el individuo y efectivamente así era. Les informé de que el personaje que aparece en la imagen era TED BUNDY, uno de los asesinos en serie más conocidos de la historia cuyo número de víctimas podría rondar las cien mujeres (aunque las oficialmente reconocidas fueron 36). Leímos su perfil psicológico, sus datos biográficos y los contrastamos con los que habíamos imaginado.

Para completar la actividad concluimos la clase con un “juego” relativamente siniestro. Fui proyectando rostros de diferentes hombres, mujeres y niños, pidiendo a los alumnos que intentáramos ponernos de acuerdo y decir si eran rostros de asesinos o de víctimas.

Lo que no nos quedó verdaderamente claro fue si en realidad “el rostro es el espejo del alma”

 

SI EL AMOR FUERA…

Una de las actividades de nuestro Taller de Expresión Escrita y Oral que produjo resultados más interesantes, no solo por la riqueza de sus respuestas escritas sino sobre todo por la profundidad de las reflexiones orales que surgieron posteriormente, fue aquella en la que pedí a mis alumnas y alumnos que hicieran un esfuerzo imaginativo y respondieran, tras un breve periodo de reflexión, a cada una de las siguientes propuestas con aquello que mejor reflejara su posición ante el tema de que estábamos hablando: el amor.

Las propuestas fueron las siguientes: (las respuestas tenían que estar razonablemente argumentadas).

Si el amor fuera una puerta………… ¿qué tipo de puerta sería? ¿qué abriría? ¿qué encontraríamos al otro lado? ¿por qué?

Si el amor fuera un deporte………… ¿cuál sería? ¿por qué?

Si el amor fuera un animal ………….

Si el amor fuera un mueble ………..

Si el amor fuera un alimento ……….

Si el amor fuera un color …………….

Si el amor fuera un edificio ………….

Si el amor fuera un personaje de ficción ……….

Si el amor fuera un electrodoméstico …………

Si el amor fuera una habitación ………….

Si el amor fuera un comercio …………..

Si el amor fuera una prenda de vestir …………

Si el amor fuera una enfermedad …………..

Si el amor fuera una hora del día ………….

Si el amor fuera un insulto ………….

estilosarticulo

Es evidente que podría ampliarse casi eternamente esta lista de propuestas pero fueron suficientes para avanzar en nuestra actividad. Por supuesto que todo aquel que lea esta entrada puede participar libremente en su construcción a través de un comentario a la misma.

Llevo algún tiempo pensando que puede resultar muy entretenido leer los trabajos que mis alumnas y alumnos han ido realizando a la luz de las propuestas que voy presentando en este blog, de manera que les he pedido que a través de comentarios a las distintas entradas presenten aquellos trabajos tal y como los presentaron en clase. Seguro que aprendemos mucho de ellos. De este modo en los próximos días nos iremos encontrando respuestas a todas las entradas ya escritas y a aquellas aún por escribir, cuando se escriban finalmente.

EN EL AULA DE AL LADO

Pocas situaciones son tan distractoras para mis alumnos como el escuchar, en el aula de al lado, la prueba sonora que les demuestra que sus compañeros y compañeras de otro curso están viendo una película y que sin embargo a ellos les toca no verla. Situación que se convierte en ciertamente incómoda cuando el sonido que acompaña a dicha película traspasa casi en su totalidad las paredes de nuestro aula.

Y digo bien “casi en su totalidad” porque, por mucho que lo intentemos, no conseguimos identificar ni la película ni, por supuesto, casi nada del diálogo. Sin embargo es cierto que al menos podemos suponer qué tipo de película es, al menos qué tipo de escena, qué estado de ánimo muestran la intensidad y rapidez de las palabras emitidas y un sin fin más de elementos interesantes.

Así que, aprovechando circunstancias como las antes descritas, no hace muchos días les planteé a mis alumnos y alumnas la siguiente propuesta: “Quiero que imaginéis la escena que ahora mismo están viendo vuestros compañeros y compañeras de la clase de al lado. Me gustaría que describierais los lugares en que se desarrolla la escena, los personajes que aparecen en ella, incluso que ensayéis el diálogo que no podemos escuchar con claridad. ¿Y os atreveríais a explicar el resto de la película a la que pertenece esta escena que ahora estáis escuchando? Qué os parece si le ponéis un título? Y, ya que estamos en ello ¿Qué tal si escribís el texto del trailer con el que esta película se puede publicitar?.”

Fue el camino perfecto para imaginar tantas películas como alumnos, escribir los datos en la libreta y expresar algunos de ellos de manera oral. Un buen momento en el que disfrutar de las posibilidades de la imaginación. Una imaginación que aparece donde algunos de mis alumnos y alumnas no esperaban que estuviera, en su propia mente.

Por cierto que os recomiendo que antes de proponer el trabajo os acerquéis al aula de al lado para informaros de qué película se trata y en qué minuto se encuentra. De este modo podréis comparar la realidad con las propuestas de la clase y construir otros puentes.

Tomad esta idea, como todas, como punto de partida. Improvisad, aprovechad el momento y las circunstancias. Un instante cualquiera es en sí mismo todo un cúmulo de fragmentos que podemos utilizar para construir y reconstruir nuevos caminos que desborden imaginación.

pasillo

 

PRESENCIAS IMAGINADAS

En esta sesión del taller de expresión escrita y oral con alumnos de 2º PCPI he planteado a mis alumnos la siguiente actividad:

“Imaginad que una mañana entráis en en aula como cada día. Las persianas aún no están subidas del todo y por tanto el aula está en penumbra. En alguna de la sillas hay alguien sentado. Es la primera vez que veis a esta persona. Quiero que imaginéis por un momento cómo es, cuál es su nombre, su edad, si es chico o chica, en qué silla está sentado, cómo viste, cómo se peina, como es su voz, su mirada, su forma de expresarse. Seguramente al cabo de algunos días conoceréis algo más de su carácter. Descríbelo ahora,  si es serio, alegre, taciturno, sereno, inquieto, trabajador. Y ¿cuáles son sus principales ideas? ¿estará enamorado? ¿es estudioso? ¿se relaciona bien con sus compañeros? ¿y con sus profesores?…”

Durante en rato han estado pensado y escribiendo en un folio la respuesta a todas las preguntas anteriores a modo de redacción. Después cada uno de ellos ha escrito el nombre de su presencia imaginada en otro folio doblado  de forma que quede de pie sobre la mesa, y lo ha colocado en el pupitre al que ha sentado al nuevo alumno de modo que no queden dos alumnos sentados uno sobre otro.

A continuación todos los alumnos presentes en clase se han levantado dejando sus sillas vacías y se han colocado junto a la pizarra, mirando en dirección a los pupitres. Cada uno de ellos ha ido leyendo la descripción de su presencia imaginada. Todos los demás hemos estado imaginando al mismo tiempo mientras mirábamos en dirección a la silla donde supuestamente estaba sentado el nuevo alumno. Poco a poco hemos ido llenando el aula de presencias imaginadas, cada una con sus características distintivas, al igual que son distintos los alumnos que han imaginado.

Hemos imaginado, hemos sentido, hemos escrito, hemos hecho escuchar, hemos hecho sentir, hemos hecho imaginar. La dulce y tentadora magia de las palabras que brotan de uno para diluirse en otro.

Presencias imaginadas

DOÑA ALEJANDRA

A mis alumnos y alumnas acabo de contarles la siguiente historia

“Doña Alejandra Parejo Villalba fue una mujer que apareció muerta en su casa, ya anciana, no hace muchos años.  Cerca del Colegio hay una calle en la que destaca un comercio (muy conocido por mis alumnos. No diremos nombres, a ellos sí se los he dicho). En la acera de en frente a ese comercio y unos treinta metros más adelante hay una casa de dos plantas adosada a otras dos, que destaca por su puerta metálica blanca. Durante muchos años ese fue el hogar en el que vivía Doña Alejandra. Perfectamente integrada en la vida del barrio en el que pasó sus últimos años, Doña Alejandra no fue vista nunca con acompañante. Siempre sola hacia la compra, paseaba por el parque cercano, se arreglaba el pelo en la peluquería de la calle de atrás e incluso en contadas ocasiones, muy contadas en verdad, se la pudo ver tomando un refresco en una cafetería que está no muy lejos del lugar donde vivía. Las gentes del barrio que la conocieron decían de ella que, aunque no era muy habladora, sí destacaba por su amabilidad y corrección. De carácter tranquilo, nunca llamó la atención por nada destacable en su comportamiento. Yo no tuve la oportunidad de conocerla pero sí que pude entrar unos años después de su muerte en su casa para grabar allí dos capítulos de una serie de ficción para internet. Aunque los elementos esenciales que la acompañaron en sus últimas horas ya no estaban allí, sí es cierto que la atmósfera de la casa aún mantenía cierto grado de misterio. Por que lo más extraño en los últimos años de la vida de Doña Alejandra fue precisamente su muerte.

Nadie la echó de menos hasta que seguramente el olor llamó la atención de sus vecinos. Sabiendo como sabían de su soledad, todos imaginaron que para Doña Alejandra había llegado el final. Fueron avisados policía y bomberos y tras las llamadas pertinentes a la puerta se procedió a forzarla. Al entrar en la casa la policía escuchó voces procedentes de donde más tarde se supo que estaba el comedor. Allí, con el desayuno todavía a medio consumir, se encontraba el cadáver de Doña Alejandra, sentado en su sillón frente a la televisión encendida.

Según pude conocer de primera mano por uno de los policías que entraron en la casa aquel día, lo extraño del caso es que había preparados y a medio consumir dos desayunos en vez de uno. Dos tazas de café con leche, dos tostadas… Un primer registro de la casa confirmó que todo en ella parecía delatar la presencia de otra persona más. Dos dormitorios con las camas a medio deshacer, dos armarios con distinta ropa, dos pequeños vasitos de agua en el único cuarto de baño de la casa… todo indicaba la presencia de otra persona en esa casa, aunque realmente no había otra persona allí ni al parecer había sido vista nunca por nadie.”

Al plantearles esta historia a mis alumnos y alumnas les he pedido que intentaran por escrito explicar qué pudo haber pasado, que ayudaran a resolver el misterio de los últimos momentos de Doña Alejandra, con la promesa de contarles la verdadera historia después de que su imaginación encontrara un camino para comprender lo sucedido.

Han estado trabajando durante un rato y finalmente han leído sus respuestas. El resultado ha sido estupendo y las soluciones múltiples.

Para una chica, Doña Alejandra era una viuda que no había sido capaz de aceptar la muerte de su marido, al que consideraba todavía vivo y desde su trastorno mental trataba como vivo.

Para otra chica, no se trataba de su marido sino de su hermana fallecida

Para otra chica, Doña Alejandra había perdido un niño en un parto cuando aún era muy joven y con los años y la pérdida de memoria había revivido ese deseo y dado vida a su pequeño.

Para un chico,  alguien visitó a Doña Alejandra esos días y al marcharse después de desayunar no pudo conocer la muerte de la anciana

Otro chico más hablaba de que efectivamente con Doña Alejandra vivía un hijo suyo disminuido psíquico que nunca salía a la calle. Lo que explica este chico es que la mañana de su muerte, la anciana, que como todos los días desayunaba junto a su hijo, expiró ante su presencia. El hijo, presa del desconcierto, abandonó la casa y muy posiblemente haya sido recogido por un centro asistencial.

Las propuestas de alumnas y alumnos han sido muy enriquecedoras desde el punto de vista de la expresión y sobre todo del desarrollo de la creatividad.

Al terminar me han pedido que les cuente la verdad y así lo he hecho:

LA VERDAD ES QUE DOÑA ALEJANDRA PAREJO VILLALBA NO EXISTIÓ NUNCA, TODO ES FRUTO DE MI IMAGINACIÓN DIRIGIDA A PLANTAR EN ELLOS LA SEMILLA DEL INTERÉS Y EL GUSTO POR LA ESCRITURA.

Al saber la verdad, mis alumnos, ciertamente un poco defraudados, han decidido contar la historia como verdadera a familiares y amigos para divertirse con ello.

Creadores de chistes

“Bueno, queridos amigos, el trabajo de hoy consiste sencillamente en convertirnos en creadores de chistes. El procedimiento será el siguiente:

1.- Os propondré una selección de comienzos de chistes breves

2.- Vosotros tendréis que imaginar los finales

3.- Los escribiréis en la libreta del taller

4.- Los iremos contando en clase

5.- Elegiremos el mejor chiste de cada una de las propuestas

 

Aquí tenéis la selección:

Entra un hombre a una carnicería…

¿En qué se parecen una sardina y un armario?

Se abre el telón y aparece un bocata de chorizo…

Se abre el telón y aparece una sardina vestida de gitana…

¿Qué le dice un bolígrafo a una pared?

¡Mamá, mamá, en el colegio me llaman Adidas!

¿cuál es el colmo de una patata?

Era una cartera tan pequeña tan pequeña que…

Van uno del Zaidin, uno de Dílar y otro de Churriana en una moto…”

 

Variaciones

1.- Proponerles otros comienzos de chistes

2.- Darles los finales y que ellos inventen los principios

3.- Darles los finales y los principios mezclados para que los alumnos los ordenen

4.- Pedir a una parte de la clase que prepare comienzos de chistes y a otra parte de la clase finales y terminamos mezclándolos aleatoriamente

5.- O bien la mezcla es temática

6.- O bien la mezcla atiende a la forma de partida

7.- Contar los chistes (sean cuales sean) trabajando la forma de expresión oral

a) tristemente

b) como centralita de tele taxi

c)  muy enfadados

d) a modo de discusión

e) diálogo romántico

f) cajero de supermercado

g) …………..

 

OS RECOMIENDO LA EXPERIENCIA: ESTIMULANTE, DIVERTIDA, DESCONCERTANTE, MOTIVADORA